LOS JINETES JIBAROS DE LA ERA MARITO

Dólares, drogas, violencia y corrupción en la cofradía aduanera de Ciudad del Este

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CIUDAD DEL ESTE (realidad fatídica, por Carlos Roa) Un funcionario aduanero identificado como Marcelo Sebastián Ortega Cantero alias “el informante”, de 32 años, quien días pasados, después de una linda jornada, jerga usada por los aduaneros a un día fructífero por la recaudación paralela, cuentan que en la semana interceptaron un vehículo con tres maletas que contenían joyas y materiales preciosos, provenientes del Brasil, que intentaron burlar los controles Aduaneros y de los uniformados de la Marina apostados en el Puente de la Amistad. Pero por desgracia, ya había un boquero que informó y lo estaban aguardando, luego de largas negociaciones para llegar a un acuerdo y tener un acuerdo salomónico los infractores o matuteros propusieron una jugosa coima para ser liberados ellos y las mercaderías.

Marcelo Sebastián Ortega Cantero, el aduanero falopero

Una vez terminado la jugosa trama, donde la coima alcanzó a varios funcionarios, inclusive el capitán Walt habría sido beneficiario del matute. Ortega después de recibir su tajada de parte de los jefes contrató los servicios de una dama de compañía y se dirigió a un Motel del casco céntrico, donde entre tragos, jaladas y pitadas este se pasó de tiro, y tuvo ínfulas de Rambo o Terminator, causando destrozos de muebles y electrodomésticos del conocido lugar hotelero de esta ciudad, ubicado en las inmediaciones de la Avenida Carlos Antonio López. Los hombres que ejercen la seguridad del referido spa de relajamiento sexual escucharon gritos que provenían de una de las habitaciones, se apersonaron a la misma y se percataron que aparentemente según la escena en el lugar, el referido funcionario falopero de Aduanas estaba totalmente volado, causó varios destrozos y fue sorprendido apatukando a su dama de compañía.

Los de la seguridad del Motel tenían la sospecha que la actitud violenta e irracional del funcionario podría ser producto del consumo de  estupefacientes. El caso se comunicó a la Comisaria Jurisdiccional (comisaría primera del barrio San Agustín) donde según nuestras fuentes hubo un arreglo amistoso para que el escándalo no tome estado público, pero previo pago de una fuerte suma de dinero de un Alto Jefe Aduanero al comisario Reinaldo Tellez, según indicó nuestro informante. Por tal motivo, no existe ningún registro sobre el caso en la comisaría primera. Cuando un periodista de éste medio fue a pedir el nombre del motel y de la damisela agredida, éstos se hicieron los desentendidos. En forma sorpresiva, apareció el nuevo fiscal general adjunto de Alto Paraná, Humberto Trosetti, quien medió para solucionar el asunto, porque el cabezón Fleitas conoce el click, cuando las mujeres le dan sopa de calzón.

Humberto Rosetti, flamante fiscal general adjunto de Alto Paraná

Según las fuentes, el tal Marcelo cumplía funciones en la Administración de Aduanas, cabecera del Puente de la Amistad Zona Primaria; y según nuestras fuentes este ahora pasó al freezer, a pesar de que es protegido por uno de los asesoretes del director Julio Fernández.

Con este escandaloso caso se demuestra que el Aduanero es una casta especial por su poder económico y se blindan entre ellos por ser recaudadores para los mandamases de turno. Seguiremos destapando la OLLA amables lectores de la corrupción Aduanera.

Obs: Jíbaros: Persona que es miembro de este pueblo.

 

 

 

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