CIUDAD DEL ESTE (Curiosidades por Charly Friendz) De chiquilín me vienen recuerdos de aquellas madrugadas en que mis padres se preparaban para ir a pescar. El ritual era siempre el mismo: reunir las carnadas principales, masa sevo’i y frutas. Dependiendo del objetivo, el sevo’i era ideal para atrapar mandi’i, mientras que las frutas servían para tentar a los dorados y otras especies. Esa mezcla de tradición y expectativa marcaba cada salida al río.
Hoy, al pensar en la pesca, me encuentro con un contraste fascinante: imaginar lo que sería intentar atrapar un mola mola, conocido popularmente como pez luna. No es tarea sencilla, primero porque habita en aguas saladas y, segundo, porque su cuerpo suele estar infestado de parásitos que, curiosamente, alegran a las aves marinas. Cuando este gigante emerge a la superficie para tomar sol, gaviotas, pelícanos y cormoranes se encargan de “asearlo”, librándolo de los molestos huéspedes que lo acompañan.
El mola mola es una criatura única en el mundo. Con su aspecto de gran masa flotante, es considerado el pez óseo más grande que existe. Su forma truncada, semejante a una bala, se debe a que la aleta dorsal con la que nace nunca llega a desarrollarse. En lugar de crecer, se pliega sobre sí misma a medida que el animal madura, formando un timón redondeado llamado clavus.
Estos peces habitan en océanos templados y tropicales alrededor del planeta. Es común verlos tomando sol cerca de la superficie, y no pocas veces se los confunde con tiburones cuando sus enormes aletas dorsales sobresalen del agua. Sus dientes, fusionados en una estructura similar a un pico, les impiden cerrar completamente la boca, lo que les da un aspecto aún más peculiar.
El pez luna puede llegar a estar tan plagado de parásitos cutáneos que, además de las aves, suele “invitar” a peces pequeños a darse un festín con ellos. Así, entre la simbiosis y la supervivencia, el mola mola se convierte en un espectáculo viviente de la naturaleza: un coloso marino que, pese a su rareza, nos recuerda que cada especie tiene su lugar y su historia en el gran escenario acuático del mundo.
