SANTANÍ (Enviado especial, por Esteban Ross) Lo que pasó en el Hospital Regional de San Estanislao con el abuelo Román Galli, de ochenta y siete años, ya no tiene nombre, es una vergüenza absoluta y demuestra que la salud pública en nuestro país tocó fondo debido a la absoluta falta de empatía y humanidad de quienes deberían cuidarnos. Este pobre ...