CIUDAD DEL ESTE (Reflexión, por Charly Friendz) Las puertas del alma no se cierran para castigar, se cierran para sanar. Y aunque el dolor haya dejado cicatrices donde antes florecían las caricias, hubo un tiempo en que fui inmensamente feliz entre tus brazos, y esa verdad nadie podrá arrancarla de mi memoria. Sí, me heriste. Las promesas se hicieron cenizas ...