CIUDAD DEL ESTE (Curiosidades, por Esteban Ross) El violento giro que nos lleva de una discusión acalorada a un encuentro íntimo e incontenible no es falta de control, sino un asombroso mecanismo de supervivencia emocional. Durante el conflicto, la amígdala cerebral se activa al máximo, interpretando los gritos o la distancia de la pareja como una amenaza directa a la ...