CIUDAD DEL ESTE (Ciencia y salud, por Charly Friendz) El deseo imperioso por consumir un alimento específico a menudo es catalogado de manera errónea como una debilidad de carácter o una simple tentación. No obstante, la fisiología humana opera bajo un complejo sistema de señales químicas donde cada antojo representa un intento del organismo por restablecer su equilibrio interno o ...