CIUDAD DEL ESTE (Salud, por Carlos Roa) No todo dolor en la cabeza es “estrés”. Tu cráneo es un entramado complejo de nervios, músculos y receptores que pueden activarse de formas distintas. Por eso existen varios tipos de cefaleas, cada una con su propia anatomía del dolor:
- Cefalea tensional – La banda de presión Es la más frecuente. Se origina cuando los músculos del cuello y el cuero cabelludo permanecen contraídos por tensión o mala postura. La sensación es la de una banda apretada alrededor de la frente, resultado de fibras musculares en constante contracción.
- Migraña – El cortocircuito neurológico A diferencia de la cefalea común, la migraña involucra al nervio trigémino y procesos eléctricos en el cerebro.
- Aura: algunos pacientes ven destellos o figuras luminosas, producto de una ola eléctrica llamada “depresión cortical propagada”.
- Dolor pulsátil: los vasos sanguíneos se inflaman y cada latido del corazón presiona los nervios cercanos, generando un dolor que late al ritmo del pulso.
- Cefalea en racimos – El taladro ocular Considerada una de las más intensas. Se concentra en un solo lado de la cara, generalmente detrás de un ojo. Activa el sistema nervioso autónomo, provocando lagrimeo y congestión nasal en el lado afectado.
- Sensibilidad a la luz y al sonido Durante la migraña, el cerebro entra en un estado de hiperexcitabilidad. Los filtros naturales de los centros sensoriales se pierden, y estímulos cotidianos como la luz solar o un ruido común se perciben como señales dolorosas e insoportables.
