CIUDAD DEL ESTE (Salud por Carlos Roa) El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo, encargado de procesar medicamentos, eliminar toxinas, producir proteínas, ayudar en la digestión y regular funciones metabólicas esenciales. Sin embargo, por estar constantemente trabajando con sustancias químicas, es también muy vulnerable a sufrir daños si se abusa de ciertos fármacos o se los consume sin control. Este fenómeno se conoce como hepatotoxicidad y puede pasar desapercibido durante mucho tiempo, ya que el hígado tiene la capacidad de seguir funcionando aun cuando está siendo lesionado. Por eso, es fundamental entender qué medicamentos pueden afectar su salud y cómo prevenir riesgos.
Entre los fármacos más consumidos se encuentra el paracetamol, utilizado para aliviar dolores y bajar la fiebre. Aunque es muy común y accesible, en dosis altas se convierte en un tóxico potente para el hígado y puede causar daño agudo, especialmente si se combina con alcohol. También existen antibióticos como la amoxicilina con clavulanato, la isoniazida o la rifampicina, que en algunas personas provocan inflamación hepática. Medicamentos para el colesterol, como las estatinas, suelen ser seguros bajo control médico, pero pueden alterar enzimas hepáticas en ciertos casos. Otros fármacos como la isotretinoína, usada para el acné severo, y anticonvulsivos como el valproato o la fenitoína, también se relacionan con toxicidad hepática y requieren vigilancia profesional.
No solo los medicamentos de receta pueden dañar el hígado. Algunos suplementos naturales, productos herbales o fórmulas para bajar de peso también han demostrado causar lesiones graves. El riesgo aumenta en personas con enfermedad hepática previa, quienes consumen alcohol con frecuencia, adultos mayores, personas con obesidad o hígado graso, y quienes toman varios medicamentos al mismo tiempo. Las señales de alerta incluyen color amarillento en piel u ojos, náuseas, fatiga intensa, dolor abdominal, orina oscura, picazón o inflamación abdominal. Para proteger el hígado es clave no exceder las dosis recomendadas, evitar la automedicación, informar al médico sobre cualquier suplemento que se consuma y realizar controles periódicos. El hígado puede dañarse silenciosamente, y cuidarlo es una forma de preservar la salud general del organismo.

