CIUDAD DEL ESTE (Realidades por Carlos Roa) En Paraguay, el marco legal busca garantizar la inclusión y el desplazamiento autónomo de las personas con discapacidad a través de normativas claras. La principal herramienta es la Ley N.° 4934/2013, «De accesibilidad al medio físico para las personas con discapacidad», sancionada por el Congreso Nacional el 6 de junio de 2013 y promulgada el 24 de junio de 2013. Esta ley establece la obligación de eliminar las barreras arquitectónicas, exigiendo que edificios públicos y privados, calles, transportes y espacios urbanos cuenten con diseños accesibles, rampas seguras y lugares de estacionamiento diferenciados y debidamente señalizados.
Sin embargo, a pesar de la existencia de estas leyes, en la realidad cotidiana las personas con discapacidad se enfrentan constantemente a una forma profunda de discriminación y exclusión social. Esta problemática no solo se evidencia en la falta de infraestructura adecuada en muchos lugares, sino también en la falta de empatía y respeto por parte de la ciudadanía. Un claro ejemplo de esto ocurre cuando personas sin ninguna necesidad ocupan los espacios de estacionamiento reservados o bloquean las rampas de acceso, demostrando una total indiferencia hacia los derechos ajenos.
Más allá de las barreras físicas, el tipo de discriminación más dolorosa es aquella en la que se hace de menos a las personas con discapacidad, tratándolas como si fueran invisibles o incapaces de integrarse plenamente a la sociedad. Esta actitud limita sus oportunidades de desarrollo, estudio y trabajo, reduciendo su calidad de vida. Hacer cumplir las leyes vigentes y fomentar una cultura de respeto, empatía y verdadera igualdad son tareas urgentes para construir un Paraguay accesible e inclusivo para todos.
