CIUDAD DEL ESTE (Urbanización por Carlos Roa) Una vez más preocupados por la ciudadanía que perambula por las calles, ya sea en moto, bicicleta, monopatines, coches o camionetas; en términos generales, donde se ven muchos árboles de antaño ya en riesgo de caer sobre los vehículos e inclusive sobre las personas que se ejercitan haciendo caminatas por los parques, las veredas de las áreas y el Lago de la República. Lugares llenos de árboles que se encuentran en malas condiciones, ya sea por la lluvia, por el viento o el sol que deteriora ese árbol, y que nunca ni la municipalidad, mucho menos en los lugares que son de cuidado especial de la Itaipú, hacen nada, menos podar ramas secas y peligrosas.
Podar es la práctica de cortar partes específicas de una planta o árbol con el objetivo de mejorar su salud, guiar su crecimiento, aumentar su productividad o garantizar la seguridad de su entorno. No consiste simplemente en «recortar ramas», sino en realizar cortes estratégicos y controlados para beneficiar al ejemplar. En Ciudad del Este esta función está regida por la División de Gestión Ambiental, a cargo de Juan Martínez.
Sin embargo, en la práctica, las cuadrillas no hacen su trabajo como corresponde. Cuando salen a supuestamente «intervenir», entran a destrozar los ejemplares cortando todo mal, dejando mutilaciones absurdas que empeoran la situación en lugar de solucionarla. Lo que hacen termina siendo peor que dejar los árboles como estaban: generan desequilibrios en las copas, pudren las raíces y secan ramas grandes que terminan cayéndose a pedazos.
Hoy por hoy, transitar por varios sectores de Ciudad del Este se convirtió en una ruleta rusa. Los árboles desatendidos o mal podados son un peligro constante que ya provocó y sigue provocando múltiples accidentes, destrozos de vehículos y amenazas directas a la vida de los transeúntes. Mientras las autoridades de la Municipalidad y los encargados de las áreas de Itaipú miran para otro lado, la ciudadanía sigue expuesta al desplome de gigantescos troncos en cualquier día de tormenta o viento fuerte.
