DENUNCIA DE DISCRIMINACIÓN, DESPOJO Y AMENAZA DE DESALOJO CONTRA LA FAMILIA SCHUEROFF-ACOSTA

SANTA ROSA DEL MONDAY (Por Enviado Especial). En esta laboriosa colonia del departamento de Alto Paraná, lo que comenzó como un reclamo de justicia por la repartición equitativa de los bienes del patriarca Gustavo Schueroff se transformó en una cruenta persecución legal, económica y social. María Celestina Acosta Araujo decidió romper el silencio y hacer pública la grave situación de amedrentamiento que soporta junto a su esposo Rosemar Schueroff y sus tres hijos menores de edad. La mujer señala que tras la discriminación sufrida por su origen paraguayo se oculta la ambición desmedida de su cuñada Roseli Schueroff, quien aprovechó el cuidado de la madre fallecida para apoderarse de más de quinientas hectáreas de tierra mediante maniobras a espaldas de su hermano. Sin embargo, la disputa familiar dio un giro aún más peligroso al entrelazarse con los intereses del influyente Grupo Favero, firma que mantiene millonarias hipotecas sobre las propiedades y que, según la denuncia, despliega todo su poderío financiero y legal para asegurar dichas garantías. Con la intervención de la cuestionada jueza de Presidente Franco, Cynthia Rossanna Pineda Morel, quien dictó una medida fuera de su jurisdicción, la pareja enfrenta hoy la prohibición de cosechar su propio trabajo y la amenaza latente de un desalojo inminente con la demolición de su propia vivienda.

Rosemar Schueroff y María Celestina Acosta

La denuncia pública y una familia acorralada

Lo que está pasando en la Colonia Santa Lucía de Santa Rosa del Monday nos muestra una realidad bastante pesada. Según denunció públicamente María Celestina Acosta Araujo, ella, su esposo Rosemar Schueroff y sus tres hijos menores (un adolescente de 17 años, una nena de 2 años y 9 meses, y un bebé de solo 2 meses) están viviendo bajo constante presión.

En un comunicado emitido el pasado 03 de octubre de 2026, María Celestina decidió responsabilizar públicamente ante la Fiscalía y la Policía a su cuñada Roseli Schueroff, a su cónyuge Celso Luis Ten Caten, a su sobrino Luis Gustavo Ten Caten, a Natalia Weachter, a su suegro Gustavo Schueroff y a la abogada Francys Irma Cáceres Benítez. La denunciante explicó que tomó esta decisión por temor a cualquier atentado, luego de percatarse de la presencia de gente extraña merodeando e ingresando a su propiedad sin autorización.

Lo que se dice de la discriminación y el origen del conflicto

Según el relato de los afectados y de la propia gente de la zona, el conflicto tiene un trasfondo social bastante marcado. Se comenta que en ciertos sectores de colonos de origen extranjero asentados en Alto Paraná existe una mirada de superioridad hacia los paraguayos, a quienes muchos tratan despectivamente como chírũ, considerándolos solo para el trabajo pesado o el servicio, pero no como un igual para integrar la familia.

 

Conforme a lo relatado por María Celestina, cuando Rosemar decidió casarse con ella y formar su hogar, la familia lo tomó de muy mala manera. Comentan que el trato de su cuñada Roseli hacia ella siempre fue frío y marcando distancia, pero la situación empeoró del todo cuando María Celestina no se quedó callada y empezó a cuestionar lo que consideraba un reparto desigual de los bienes del trabajo de su esposo.

Roselí Schueroff

Las transferencias silenciosas durante los 10 años de enfermedad

De acuerdo a los datos expuestos en el informe de la denuncia, la familia contaba originalmente con una estancia y unas 1.000 hectáreas de tierra agrícola. Se cuenta que durante casi una década la madre de los hermanos Schueroff estuvo bastante enferma y postrada en cama.

 

En todo ese tiempo, mientras Rosemar se dedicaba al trabajo duro en el campo junto a su padre Gustavo, la administración de los recursos quedó a cargo de Roseli. Según la versión de la denunciante, en esa etapa de administración se habrían realizado transferencias de inmuebles a favor de Roseli por cerca de 550 hectáreas (en lotes de aproximadamente 329, 147 y 74 hectáreas) sin que su hermano supiera. Por esta razón, se menciona que Rosemar quedó prácticamente relegado a unas 24 hectáreas, tras haber tenido que vender una parcela de 15 hectáreas para cubrir gastos.

Gustavo Schueroff

El acuerdo de 2024 y la recapacitación del padre

Tras el fallecimiento de la madre en el año 2024, las partes formalizaron una división de bienes por escritura pública. En ese reparto, a Rosemar le correspondieron 139 hectáreas y a Roseli 47 hectáreas. La propia denunciante reconoce que en su momento cometieron el error de no dejar asentado en los papeles que Roseli ya había recibido anteriormente un anticipo sustancial de tierras.

 

Un año después, según explicaron, el padre de familia, don Gustavo Schueroff, recapacitó sobre la situación y decidió transferir a favor de Rosemar la parte que le correspondía del 50% de la sucesión. Incluso mencionan que Roseli llegó a firmar un acta de manifestación de voluntad declarando no tener reclamos, ya que contaba con su parte. Ahí se habían comprometido a mantener un alquiler con el Grupo Favero hasta el 2030, darle una cuota en granos al padre para sus gastos y repartir la producción de las tierras entre Rosemar (157 ha) y su sobrino Luis Gustavo (172 ha).

Jueza Cinthia Pinedo quiero emitió una resolución totalmente fuera de lugar en la Ciudad de Santa Rosa del Monday, siendo su jurisdicción la Ciudad de Presidente Franco

El papel de la jueza de Presidente Franco y sus cuestionados antecedentes

A pesar de esos acuerdos, tiempo después iniciaron las acciones judiciales para intentar anular las transferencias hechas a favor de Rosemar. Para frenar su trabajo en el campo, se consiguió una medida cautelar de prohibición de innovar y de cosechar. Lo llamativo de este punto, según resaltan los denunciantes, es que la medida la dictó la jueza de Primera Instancia de Presidente Franco, Cynthia Rossanna Pineda Morel, mediante un Auto Interlocutorio. La afectada cuestiona fuertemente que la magistrada haya actuado fuera de su jurisdicción, dictando órdenes sobre tierras ubicadas en Santa Rosa del Monday.

 

No es la primera vez que la jueza Pineda Morel queda en el ojo de la tormenta. Al revisar sus antecedentes en el fuero judicial, la magistrada ya acumula varias denuncias por presunto mal desempeño ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM). Por ejemplo, en 2025 fue denunciada por el despojo irregular de un vehículo en un proceso ejecutivo, y en otro caso reciente fue acusada por vulnerar la competencia territorial y el derecho a la defensa en litigios comerciales. Por estas actuaciones repetitivas fuera de norma, los afectados solicitan que el JEM investigue de oficio su intervención en este caso.

Abg. Francys Cáceres relacionada al grupo Favero es la representante legal de Roselí y Gustavo Schueroff

 Tranquilo Favero cuyos intereses se recaen sobre las tierras hipotecadas por los Schueroff

El Grupo Favero, sus antecedentes y las tierras hipotecadas

Detrás de la defensa jurídica de la contraparte está la abogada Francys Irma Cáceres Benítez, a quien los denunciantes vinculan directamente con la estructura del Grupo Favero. Según datos encontrados, la relación de trabajo entre la familia Schueroff y el Grupo Favero viene de hace muchísimos años; incluso se registra que en el pasado ya han estado envueltos en intervenciones ambientales conjuntas en la zona por temas de desmonte para cultivo de soja.

 

Mencionan los afectados que gran parte de las propiedades de los Schueroff están fuertemente hipotecadas a favor del imperio agronegociador de Tranquilo Favero. Para nadie es un secreto en el país la historia de Favero: alguien que comenzó vendiendo canivetes y terminó construyendo un imperio de tierras, arrastrando a lo largo de las décadas graves antecedentes de atropellos a leyes ambientales, deforestación e intervenciones donde siempre demostró tener el poder y los medios para mover las piezas en la Justicia a su favor. Mencionan que la firma ya le comunicó a Rosemar que no lo reconocen como contrato válido a pesar de ser copropietario, lo que evidencia que el grupo tiene un enorme interés en asegurar esas tierras garantizadas por las hipotecas.

  1. Amenaza de desalojo y un conflicto que cambió de rumbo

Lo que comenzó como una interna familiar sobre reparto de herencia terminó tomando un rumbo totalmente distinto y peligroso. Según relatan María Celestina y Rosemar, la presión llegó al punto de recibir advertencias directas sobre un inminente desalojo y la orden de tumbarles la casa con maquinarias pesadas.

 

Ante el temor de quedarse en la calle junto a sus tres hijos pequeños, la pareja decidió hacer pública la situación. Saben muy bien a qué clase de poder económico e influencias se están enfrentando, y por eso buscan que las autoridades nacionales y la opinión pública fijen la mirada en Santa Rosa del Monday antes de que la situación pase a mayores.

 

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