CIUDAD DEL ESTE (Realidades por Charly Friendz) A la hora de cuidarse en una relación, la responsabilidad es de ambos. Aunque la conversación sobre el preservativo suele centrarse en el varón, la realidad es que tanto hombres como mujeres en algún momento dudan, se incomodan o prefieren evitarlo. Pero poner excusas para no usarlo es poner en riesgo la salud y la tranquilidad de los dos. El preservativo es el único método que ofrece protección dual al prevenir embarazos no planeados (con un 98% de efectividad si se usa bien desde el inicio) y evitar infecciones de transmisión sexual como el VIH, la clamidia o la gonorrea, las cuales suelen ser silenciosas y causar daños graves como la infertilidad. A diferencia de las pastillas, los implantes o el DIU, es una barrera física libre de hormonas que no genera efectos secundarios ni altera el organismo de ninguno de los dos. Cuidarse es responsabilidad de ambos; dejar de usarse sin haberse realizado antes estudios de salud para confirmar que los dos están sanos implica que una sola persona termine cargando con toda la responsabilidad física, las hormonas, la anticoncepción de emergencia o un embarazo no buscado.
Para quienes se quejan de que no se siente igual, la solución es probar condones más delgados, ajustar la talla y sumar un lubricante a base de agua o silicona, evitando siempre productos grasos como aceites o cremas que rompen el látex. Usarlo no le quita intensidad al sexo, sino que permite disfrutar con total tranquilidad sabiendo que ambos están protegidos. En definitiva, por más excusas que ponga un hombre o una mujer para no usarlo, quien te pide tener relaciones sin protección está priorizando un placer momentáneo por encima de tu salud y tu tranquilidad; si no le importa cuidarte, en realidad no le importas tú.
¿De qué te protege realmente?
El preservativo es el único método que ofrece protección dual en cada relación sexual:
- Infecciones de Transmisión Sexual (ITS): Es la principal barrera contra el VIH, la gonorrea, la clamidia, la hepatitis B y reduce de forma contundente el contagio de VPH o herpes. Ninguna pastilla, DIU o implante te protege contra esto.
- Embarazos no planeados: Usado correctamente desde el inicio hasta el final de la relación, tiene una efectividad cercana al 98%.
Mucho menos perjudicial para el cuerpo (Cero hormonas)
A diferencia de los métodos hormonales (pastillas, inyecciones, implantes o DIU hormonal), el preservativo no altera el organismo:
- No genera cambios de humor, aumento de peso, retención de líquidos ni dolores de cabeza.
- No afecta el ciclo natural ni la fertilidad futura.
- No aumenta riesgos de trombosis o problemas circulatorios.
- Es una barrera física, externa y segura, sin efectos secundarios en el metabolismo de ninguno de los dos.
Por qué es lo más recomendable
Es accesible, no requiere receta médica, no afecta la salud física ni hormonal y te da autonomía e independencia. No hay que esperar semanas para que haga efecto ni someterse a procedimientos invasivos: se saca del empaque, se usa y listo.
La verdad incómoda: Si no le importa cuidarte, no le importas vos!
Que alguien —sea hombre o mujer— presione, insista o manipule para no usar preservativo diciendo «es que no se siente igual», «si me quieres, confías en mí» o «no pasa nada por una vez», no es una muestra de amor ni de confianza.
Aceptar o pedir tener relaciones sin protección cuando el otro no quiere es priorizar unos minutos de placer por encima de la salud, el futuro y la tranquilidad de la otra persona.
Cuidarse no rompe el momento ni le quita intensidad al sexo; al contrario, saber que ambos están protegidos permite disfrutar con total libertad y sin miedos posteriores. Si alguien condiciona la intimidad a no cuidarse, la respuesta siempre debe ser un no firmes: quien realmente te aprecia, respeta tu cuerpo y tu tranquilidad.


