NACIONALES (Politiquería por Carlos Roa) “ALEA IACTA EST” (la suerte está echada), publicó el presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, luego de su encuentro con Horacio Cartes. La expresión latina significa “la suerte está echada” y alude a una decisión tomada, cuyas consecuencias ya no pueden evitarse. Sin explicar a qué decisión se refería, Núñez dejó un mensaje abierto a interpretaciones. ¿Una señal de que ya no hay vuelta atrás en la interna colorada? Por ahora, la frase plantea más preguntas que respuestas: ¿qué se resolvió y a quién va dirigido el mensaje?
La histórica sentencia, popularizada por Julio César al cruzar el río Rubicón e iniciar una guerra sin retorno, no parece haber sido elegida al azar. En un escenario dominado por fracturas visibles, el sorpresivo anuncio de candidaturas y la tensión acumulada tras el acercamiento entre viejos rivales, las palabras del titular de la Cámara Alta caen como una bomba de tiempo dentro de la Asociación Nacional Republicana.
El secretismo que rodea al encuentro suma aún más misterio al tablero político. Mientras las distintas facciones del oficialismo miden sus movimientos con extrema prudencia y buscan descifrar el alcance del mensaje, queda claro que las fichas ya comenzaron a moverse. Si se trata de la consolidación de un nuevo rumbo, de un quiebre definitivo dentro del equipo gobernante o de una movida estratégica con miras al 2028, solo el tiempo lo dirá. Por el momento, la única certeza es que las cartas están sobre la mesa y que el desenlace de esta jugada promete sacudir las estructuras de Honor Colorado.
