NACIONALES (política, por redacción) En Paraguay se está cocinando una ley que puede cambiar radicalmente la forma en que los ciudadanos accedemos a información sobre el Estado. Se trata del proyecto de Ley de Protección de Datos Personales, que fue ratificado por la Cámara de Diputados en octubre de 2025. Aunque en teoría busca proteger datos sensibles como los biométricos, lo que realmente hace es incluir artículos que podrían limitar el acceso a información pública, especialmente sobre funcionarios y empresas que manejan dinero del Estado.
El artículo más polémico es el número 24, que permitiría negar el acceso a datos sobre el uso de fondos públicos. Esto afecta directamente el derecho de todos los paraguayos a saber cómo se gasta nuestra plata. Hoy en día, gracias a la Ley 5282/14, tenemos acceso a sueldos, contratos, compras del Estado y vínculos familiares entre funcionarios. Pero si esta nueva ley se aprueba tal como está, todo eso podría quedar oculto.
Lo que se busca, en el fondo, es proteger a los planilleros que cobran sin trabajar y a los nepobabys que consiguen cargos por ser hijos, sobrinos o parientes de políticos. Esta ley les daría una especie de escudo legal para que nadie pueda investigar ni denunciar. Es una jugada para blindar privilegios y esconder lo que debería ser público.
La Cámara de Diputados ya dio su visto bueno, y ahora la pelota está en la cancha del presidente. Hay pedidos para que vete los artículos que atentan contra la transparencia, pero todavía no se sabe qué decisión tomará. Lo que sí está claro es que si esta ley se aprueba sin cambios, los ciudadanos vamos a tener menos herramientas para controlar al Estado. Y eso solo puede traer más corrupción, más impunidad y más abuso de poder.
