CIUDAD DEL ESTE (realidades por Charly Friendz) La tecnología se ha vuelto parte de la vida cotidiana de los adultos mayores. Muchos utilizan el celular para comunicarse con sus hijos y nietos, mirar noticias o entretenerse en redes sociales. Sin embargo, esta apertura al mundo digital también los expone a riesgos de fraudes y engaños. Los delincuentes aprovechan la falta de experiencia para enviar mensajes falsos, llamadas con supuestos premios o enlaces que piden datos personales.
La clave está en acompañarlos. Explicarles con paciencia que nunca deben compartir contraseñas ni números de cuenta por teléfono o internet, que los bancos no solicitan información por WhatsApp y que cualquier mensaje que prometa dinero fácil es sospechoso. Configurar juntos las aplicaciones, activar la verificación en dos pasos y mantener actualizado el sistema operativo son medidas sencillas que reducen riesgos.
Más allá de la parte técnica, lo más importante es darles confianza. Muchos adultos mayores sienten temor de equivocarse y prefieren no usar ciertas funciones. Estar cerca, responder sus dudas y mostrarles que pueden aprender sin prisa es la mejor forma de protegerlos. La ciberseguridad no es solo un asunto de programas y contraseñas, también es un acto de cuidado y acompañamiento.
