ASUNCIÓN (nacionales, politiquería) El Congreso paraguayo se vio sacudido por un escándalo político de gran magnitud tras la filtración de audios que involucran a los senadores Javier Vera, conocido como “Chaqueñito”, y Norma Aquino, alias “Yamy Nal”. En las grabaciones, ambos legisladores conversan sobre el supuesto reparto de una donación de USD 8 millones proveniente de Taiwán, además de negociaciones de cargos y beneficios en entes binacionales como Itaipú. Se mencionan nombres de otros senadores oficialistas como Basilio “Bachi” Núñez, Lizarella Valiente, Silvio Ovelar y “Nano” Galaverna, quienes habrían sido parte del esquema de distribución de dinero. En uno de los fragmentos más polémicos, se afirma que los votos parlamentarios “valen USD 20.000”, lo que generó una ola de indignación ciudadana y fuertes cuestionamientos a la clase política.
La repercusión fue inmediata. La Fiscalía General del Estado abrió una causa penal contra ambos senadores, designando al fiscal Luis Piñánez para investigar los hechos. Aunque los legisladores cuentan con inmunidad parlamentaria, el Ministerio Público aclaró que esto no impide el avance de la investigación. En paralelo, el Senado convocó a una sesión extraordinaria para tratar la situación de los involucrados. El martes 16 de septiembre, Norma Aquino fue expulsada de la Cámara Alta por decisión de 40 senadores, quienes votaron a favor de su pérdida de investidura. Por su parte, Javier Vera fue suspendido por 60 días sin goce de sueldo, en lo que se considera una medida temporal mientras avanza el proceso judicial.
El escándalo no solo generó consecuencias políticas internas, sino también reacciones internacionales. El gobierno de Taiwán, aludido en los audios, negó cualquier irregularidad en sus programas de cooperación con Paraguay y reafirmó que todas sus donaciones se ejecutan de forma legal y transparente. Mientras tanto, la ciudadanía sigue atenta al desarrollo del caso, que ha puesto en evidencia prácticas que erosionan la confianza pública en las instituciones democráticas. El Congreso, por su parte, enfrenta el desafío de recuperar credibilidad en medio de una crisis que aún no ha terminado.
