CIUDAD DEL ESTE (Humor, por Carlos Russ) Ya que es viernes y muchos lo conceptúan como “viernes de soltero”, las mujeres también lo adoptaron como “viernes de parranda”. Y así, por delante, algunos medios nos recuerdan que el viernes también puede ser de películas o de carcajadas.
Aquí va un chistecito, porque siempre se decía que las monjas tenían su “Padre Nuestro”.
Un chistesito
Dos monjas van al mercado y se demoraron mucho.
- Hermana María: Ya es oscuro y aún estamos lejos del convento.
- Hermana Dulce: Sí, y ya se dio cuenta de que un hombre nos está siguiendo.
- Hermana María: Sí. ¿Qué querrá?
- Hermana Dulce: Seguro que violarnos.
- Hermana María: ¿Qué hacemos?
- Hermana Dulce: Separarnos. Usted por allá y yo por aquí.
El hombre siguió a la Hermana Dulce.
La Hermana María llegó al convento preocupada. Pasada una hora, llega la Hermana Dulce.
- Hermana María: ¿Qué sucedió?
- Hermana Dulce: Comencé a correr, y él también.
- Hermana María: ¿Y entonces?
- Hermana Dulce: Me alcanzó.
- Hermana María: ¡Dios mío! ¿Y usted qué hizo?
- Hermana Dulce: Me levanté el vestido.
- Hermana María: ¿Y qué hizo él?
- Hermana Dulce: Se bajó los pantalones.
- Hermana María: ¿Y entonces?
- Hermana Dulce: ¿No es obvio? Una monja con el vestido levantado corre más rápido que un hombre con los pantalones abajo.
Si usted pensó en otro final, rece 188 Ave Marías y 320 Padres Nuestros. Pida a Dios que limpie su mente.
