CIUDAD DEL ESTE (Realidad Fatídica por Steven Ross) Recientemente se ha celebrado en las principales ciudades de nuestro país el día del orgullo gay, que con el tiempo han convertido junio en el mes del orgullo, y todo bien con los homosexuales, mientras sean mayores de edad, con la suficiente madurez para consentir los actos sexuales que a uno le parezca apropiado o que a uno y a otro les satisfaga, pero qué pasa cuando comienzan a involucrar a niños en el medio? Y esta nota no se trata de atacar a los homosexuales, sencillamente es un llamado de atención a la sociedad para que tengamos los ojos abiertos sobre todo si tenemos bajo nuestra responsabilidad y cuidado a niños.
Seguro que siempre al escuchar sobre “pedófilos” lo primero que viene a la cabeza es la imagen de algún hombre ya mayor, de aquellos que te causan repulsión por su aspecto descuidado, intentando manosear a un niño o niña, pero debemos ser conscientes de que así como existen hombres pedófilos que buscan niños y niñas de quienes abusar, existen también mujeres que buscan a niños y a niñas para manosear y hacer incluso más si la ocasión les permite, y lo más importante, no lo vas a descubrir por su apariencia, no es porque sean feos o feas, gordos o flacos, adultos o ancianos que uno pueda pensar que tiene o no esa degeneración en la mente.
En los últimos años hemos tenido un gran número de inmigrantes ingresando al país, muchos de ellos cuentan lo que quieren que se sepa de ellos nada más, ya que aquí las autoridades no investigan de quiénes se trata al momento de permitir la entrada, que no se le niega a nadie, o de otorgar los documentos pertinentes que los permitan vivir libres y campantes en nuestro país. Ahora bien, qué sucede en el entorno de un inquilinato donde por ejemplo una mujer adulta, de origen venezolano, declarada abiertamente tortillera o como le dicen lesbiana busca constantemente acercarse a las niñas que viven también en el inquilinato, buscando excusas para meterlas en su habitación, diciendo que le va a mostrar algún juego o cualquier otra cosa sin importancia quizás para un adulto pero interesante para llamar la atención de una criatura, en este caso de niñas pequeñas. Porque contrario a la creencia que tenemos las mujeres pedófilas sí existen, y están al acecho como un cazador furtivo, igual que los hombres degenerados que vemos a diario que se denuncian y se escrachan en las redes sociales.
Hay que estar atentos! Es necesario que como padres abramos los ojos y no permitamos que niños tenga contacto con personas que tienen este comportamiento, nadie se declara abiertamente, o al menos no hemos visto todavía en nuestro país, que digan “si, a mi me gustan los niños entre 3 y cinco años” nooo eso es algo que todavía nuestra sociedad conserva, a diferencia de otros países que se creen más avanzados y quieren legalizar la violación de niños pequeños. Lastimosamente debemos mantenernos alerta entre desconocidos y conocidos, recordando que la mayoría de los abusos ocurre en el entorno del niño, donde estos degenerados buscan el modo de ingresar.
En Paraguay ya hemos tenido casos de abuso de mujeres a niñas pequeñas, uno muy sonado fue el que se dio en una institución educativa donde una menor de tan solo cuatro añitos relató a su madre que la maestra, una profesora parvularia es decir que trabaja directamente con los más pequeños del cuerpo estudiantil, la había manoseado, fue tan firme y consistente la declaración de la menor que la maestra fue imputada y se realizaron los pasos correspondientes, a los cuales ya como sociedad no hemos tenido acceso porque la ley exige que se resguarde a la víctima manteniendo en el anonimato a todos los involucrados.
