CIUDAD DEL ESTE (Salud, por Esteban Ross) Muchas personas se aguantan por pena pensando que “seguro son hemorroides”, cuando en realidad puede tratarse de algo más serio.
Vamos a aclararlo de forma sencilla
¿Qué son las hemorroides?
Son venas inflamadas en la parte final del recto o alrededor del ano.
Suelen causar:
Dolor o molestia al evacuar.
Comezón o ardor anal.
Bolita o “bultito” que se siente al tocar.
Sangrado rojo brillante en el papel o en la taza.
Aunque pueden doler mucho y ser muy molestas, las hemorroides NO son cáncer. Pero ojo: pueden confundirse con otras enfermedades.
¿Qué es el cáncer de ano?
Es un tumor maligno que aparece en el tejido del ano. Es menos frecuente que otros cánceres, pero está aumentando y muchas veces se confunde con hemorroides al inicio.
Está fuertemente relacionado con la infección por virus del papiloma humano (VPH) y otros factores de riesgo como tabaco o defensas bajas.
¿En qué se parecen?
Tanto el cáncer de ano como las hemorroides pueden causar:
Sangrado anal.
Dolor o molestia al evacuar.
Sensación de “bulto” en la zona.
Por eso muchas personas piensan que son hemorroides… y ahí está el peligro.
Datos que deben encender focos rojos
Estos signos NO deben ignorarse:
Sangrado anal que se repite o empeora.
Bulto, masa dura o lesión que no desaparece.
Dolor intenso o constante en el ano.
Cambios en las evacuaciones (heces muy delgadas, sensación de no terminar, urgencia para evacuar).
Secreción, mal olor o heridas que no cicatrizan.
Si presentas alguno de estos síntomas, no te autodiagnostiques como “solo hemorroides”. Necesitas valoración médica.
¿Qué puedes hacer para cuidarte?
No normalizar el sangrado anal “porque siempre me pasa”.
Consultar a un médico cuando haya dolor, sangrado o cambios en las evacuaciones.
Preguntar si necesitas estudios adicionales (como anoscopia, rectoscopia o colonoscopia).
Cuidar tus factores de riesgo: dejar de fumar, usar preservativo, vacunarte contra VPH si aplica según tu edad y las guías de tu país.
