CIUDAD DEL ESTE (Realidades, por Carlos Roa) He solicitado, por intermedio de una radio muy conocida de Caaguazú, Radio Centenario, menciones diarias para la búsqueda de señoras que quieran trabajar en Ciudad del Este sin retiro, o como se suele decir “cama adentro”. La idea es que cada 15 días una de ellas pueda ir a su hogar a visitar a sus hijos, parientes o lo que fuere, y la otra lo haga el siguiente fin de semana, turnándose de esa manera.
Una de ellas tendría como función principal cuidar la casa: realizar las labores domésticas, cocinar, lavar, planchar y demás quehaceres hogareños. La otra persona sería mi asistente, ya que me movilizo en silla de ruedas. Si bien cuento con movilidad propia, en algunos lugares por ejemplo, cuando voy al centro al conducir mi vehículo no encuentro estacionamiento, entonces necesito que ella baje para retirar o depositar dinero en el banco o financieras.
El sueldo que ofrecí es de 3.500.000 guaraníes, porque sé que con ese valor puedo contar con personas que trabajen con guapesa y dedicación, y que al mismo tiempo puedan llevar una mejora a sus hogares y a su propia vida.
Pero ¿qué ocurrió? Llamaron muchas personas. Algunas decían “ya me estoy yendo”, otras “ya me voy”. Entre ellas, una tal Érica Núñez, que incluso pidió dinero para su pasaje y se le envió. Sin embargo, apenas 20 minutos después de recibirlo dijo: “Mirá, no voy a poder ir”, y bloqueó la esperanza que yo tenía.
Así también hubo otras que aseguraban que ya estaban viniendo. Ante esto, pregunto a otros radialistas del medio, como Robert Valenzuela, si es normal que una persona íntegra como yo haga un pedido y no reciba respuesta. Yo gasto mi tiempo, gasto dinero en el espacio de publicidad, pero al final me encuentro con la desidia de ciudadanos que tal vez nunca vieron o escucharon que existe un trabajo en una casa donde se puede ganar 3 millones y medio de guaraníes por cuidar a un señor.
Tal vez por eso tengan miedo y no crean. Es una pena. Duele decirlo, pero hay que decirlo.


