SCHOPENHAUER Y EL ARTE DE DOMINAR LAS EMOCIONES

CIUDAD DEL ESTE (Reflexión, por Carlos Roa) La verdadera acción del hombre, así como también de las mujeres, es el sentirse disminuido porque el otro sabe más, es más bonito o simplemente es multifacético. Hay personas que, por envidia, buscan perjudicarlo e inducirlo a adoptar una personalidad distinta, llevándolo por un camino en el que otros lo acusen de cualquier cosa inverosímil para que él termine siendo el “villano” de la historia. Sin embargo, existe la manera de evitar esto y lograr que esa persona envidiosa se repliegue en su propio pensamiento y se dé cuenta de lo equivocada que está.

El filósofo alemán Arthur Schopenhauer reflexionó profundamente sobre el orgullo, el ego y los conflictos entre las personas. Para él, cuando alguien intenta humillar a otra persona, muchas veces no lo hace por verdadera superioridad, sino por inseguridad o por la necesidad de sentirse mejor que alguien más. Las burlas, los insultos o los intentos de ridiculizar a otros suelen buscar una reacción emocional. Por eso, responder con ira o con más insultos solo alimenta el conflicto. Schopenhauer sostenía que la verdadera fortaleza no está en ganar una discusión, sino en mantener el control de uno mismo. Quien domina sus emociones demuestra más carácter que quien se deja arrastrar por la provocación. A veces, la respuesta más inteligente no es atacar de vuelta, sino conservar la calma y no permitir que las palabras de otros definan nuestro valor. En muchos casos, la dignidad silenciosa dice más que cualquier respuesta impulsiva, y es allí donde se encuentra la verdadera victoria frente a la envidia y la hostilidad.

 

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial
× ¿Cómo puedo ayudarte?