CIUDAD DEL ESTE (tendencias) En este confesionario íntimo, el autor se desnuda en palabras y deseos, revelando una pasión que arde entre sus pensamientos y la figura que lo inspira. Con una mezcla de ternura y fuego, cada línea es un suspiro que busca convertirse en caricia.
Quiero confesarte algo…
Quiero ser esa caricia que te despierte por las mañanas,
Ese beso que inquiete tu cuerpo,
Esa sed que ansié tu piel,
El apetito de tu alma…
Que te vuelva loca en las noches de insomnio.
Quiero hacerte el amor,
Quiero desnudarte,
Ver el contorno de tus pechos,
Y la curva de tu espalda,
Quiero apretar tu espalda baja,
Quiero morderlas,
Y que me sientas en medio de ellas.
Quiero que me seduzcas,
Que me provoques,
Que me muestres ese lado apasionado tuyo,
Ese que nadie conoce,
Tan solo tus pensamientos pervertidos.
Hazlo,
Quiero verte en encaje,
En lencería,
O con algo tan ajustado a tu cuerpo,
Y después…
Después hacerte mía.
Lo harías…
Te entregarías…
Hasta escuchar cómo se han mojado tus labios íntimos….
Mi rojo atardecer…
La que me seduce con su sonrisa,
Y con esa mirada me desnuda algo más que solo mi cuerpo.
