LA DECAPITACIÓN DE PRISIONEROS PARAGUAYOS: LA BARBARIE DE LA TRIPLE ALIANZA

CIUDAD DEL ESTE (Realidad histórica por Chalry Friendz) «Yatay es un nombre que recuerda un sentimiento de horror a todos los que han visto el campo de batalla después del 17 de agosto. ¡Era un espectáculo horrible! Mil cuatrocientos paraguayos yacían allí sin haber recibido sepultura: los más de ellos tenían las manos atadas y la cabeza destroncada.

¿Cómo había sucedido esto? Es que habían sido prisioneros y, después de haber sido desarmados, fueron degollados y abandonados en el campo de batalla, mientras que los más jóvenes fueron distribuidos como esclavos entre los jefes”

José Arce Farina

La Hipocresía del «Progreso»

Aquellos imperios y gobiernos que se autoproclamaban portaestandartes de la civilización, la libertad y el imperio de la razón, cruzaron los ríos del Paraguay no para libertar, sino para exterminar. Tras la fachada de una supuesta gesta libertadora, los ejércitos aliados actuaron como verdaderos heraldos de la barbarie más vil e inhumana.

No fueron soldados de honor los que pisaron el suelo masacrado de Yatay; fueron las hienas sangrientas de la comarca. Rondaban en jauría, aullando sobre los jirones destrozados de una nación golpeada por la desigualdad de las armas, pero jamás doblegada en pundonor, hidalguía ni dignidad. La victoria aliada no se midió en destreza táctica, sino en la ferocidad atroz con la que ensañaron su odio sobre hombres amarrados e indefensos.

Mutilación, Esclavitud y Perversión de la Guerra

La crueldad no acabó en la decapitación masiva de miles de cautivos. Para los paraguayos sometidos en Yatay, el destino tras la rendición fue una prolongación del infierno:

  • La Infamia del Tráfico Humano: Cientos de prisioneros paraguayos, hacinados y despojados de toda condición humana, fueron enviados en barcos hacia Río de Janeiro. Allí, la autoproclamada «Corte Ilustrada» brasileña los repartió como botín de guerra entre los señoritos aristócratas para ser reducidos a la esclavitud en las extensas haciendas cafetaleras y azucareras del imperio.
  • El Sacrilegio de la Traición Forzada: En un acto de extrema perversión bélica, las tropas uruguayas de los Colorados, bajo el mando del general Venancio Flores, cometieron el aberrante crimen de forzar a los prisioneros paraguayos a vestir la bandera escarlata sangrienta. Los obligaron, bajo amenaza de muerte instantánea, a empuñar los fusiles contra su propia tierra, forzándolos a la tragedia incalculable de combatir contra su propia Patria.

El Eco de Yatay

La Batalla de Yatay no solo expuso el valor inquebrantable del soldado paraguayo —capaz de resistir hasta el último aliento contra fuerzas numéricamente abrumadoras—, sino que alzó el velo de la Gran Aldea. Dejó al descubierto la monstruosa cara de la Alianza: un pacto ideado bajo la premisa de la civilización, pero ejecutado con los métodos de la devastación absoluta, la humillación y el exterminio.

Fuente e inspiración histórica: YATAY (Guerra de la Triple Alianza) – Por José Arce Farina.

Dibujo de Walter Bonifazi. Memorias de la guerra de la Triple Alianza.

 

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