CIUDAD DEL ESTE (Tendencia por Carlos Roa) Hay personas capaces de cambiarte el mundo sin hacer ruido, de mostrarte rincones de vos mismo que no sabías que existían y de abrigarte incluso cuando el frío no viene del clima, sino de adentro. Alguien así te enseña a mirar distinto, a descubrir belleza donde otros no ven nada, a sentirte afortunado simplemente por existir en su mirada. Ese tipo de presencia no se encuentra todos los días.
También existe quien sabe leerte más allá de las palabras, quien entiende tus silencios y te devuelve aire cuando te falta. Alguien que detiene el tiempo con un gesto, que convierte un susurro en refugio y que te recuerda, incluso en los días más densos, que la felicidad sigue siendo posible. Esa persona que derriba miedos, que abre puertas cuando hace falta y que te acompaña a desarmar los muros que cargás en la cabeza.
Y está ese alguien que quiere quedarse, que apuesta, que ríe con vos hasta las lágrimas y te reconstruye desde adentro. Alguien que enfrenta tus dudas, que se atreve a sentir sin reservas y que te mira como si fueras un milagro cotidiano. Ese amor existe, y vale la pena esperarlo. Porque conformarse con menos es renunciar a lo que realmente merecés.
