CIUDAD DEL ESTE (Ciencia y Salud por Esteban Ross) El ejercicio es mucho más que una rutina física: es una estrategia eficaz para cuidar la salud mental. Al mover el cuerpo, se liberan endorfinas que producen sensación de bienestar inmediato y ayudan a combatir la tristeza y el estrés. También se estimulan neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, fundamentales para regular el ánimo y mantener la motivación.
Lo importante es que no hace falta someterse a entrenamientos intensos para obtener resultados. Actividades simples como caminar, bailar o realizar ejercicios moderados ya generan beneficios comprobados en el estado de ánimo y en la capacidad de concentración. La constancia convierte al ejercicio en una herramienta accesible y poderosa para prevenir problemas emocionales y construir una vida más equilibrada.
