CIUDAD DEL ESTE (Historia por Carlos Roa). Hasta qué punto llega el desprecio de seres humanos e inclusive de gobernantes de países que viven alrededor del corazón de América, que es Paraguay. En la guerra de la Triple Alianza ocurrió por culpa de que Paraguay era un país generoso, expansivo y tenía lo necesario para ser el gran país que hoy son tanto Brasil como Argentina, porque estos lo diezmaron.
A veces me pregunto como ciudadano paraguayo, donde hablamos de «hermanos argentinos» y «hermanos brasileños», en dónde siempre ellos, de una u otra manera, nos sacan ventajas en todos los tratados habidos y por haber, ya sea en el Mercosur como en Itaipú y en Yacyretá. Lo más triste de esta historia es que los culpables son los actuales gobernantes de nuestro país: ya sea Cartes, ya sea Marito, ya sea el tendota Nicanor y el actual payasito de Honor Colorado, el cerrista Santi P., que hacen negocios con lo que es para el Estado, donde el Estado tiene que darle provecho a la ciudadanía y a los ciudadanos. Pero no tenemos Estado; no es que esté ausente, el Estado está guardado en las faltriqueras de estos políticos que están vinculados al narcotráfico o con narcotraficantes, donde le encontrás sentado como presidente del Congreso al descarado sinvergüenza «Bachi» Núñez, acompañado por otro badulaque, el de la Cámara Baja, Latorre.
Y así por delante encontramos curros de asfaltos, afano de dinero, sinvergüenzas en los negocios de los hospitales donde está vinculada la mayoría de los galenos que perambulan por hospitales y alrededor, donde el tráfico de medicamentos de un hospital a la farmacia es de todos los días. Aquel que tenía que ser dado o donado al paciente se les vende, y el médico y sus secuaces se pasean en vehículos de alta gama. Esto no es solamente en la política, es en casi todos lados.
Pero este pequeño resumen no termina por aquí. En un material periodístico del periódico El Mosquito, que hoy día ya no está vigente, publica que Paraguay es el perro de Brasil, menoscabando un montón de tratados donde no existe una mano dura que pueda bajar el timonel de Itaipú Binacional, y estos se quedan sin energía para negociar, donde el sinvergüenza de Lula con su cómplice Peña negociaron a precio irrisorio el megawatt que ellos usan.
Me siento lastimado, me siento ya no sé cómo cuando a veces escuchamos una polca del Partido Colorado, que simplemente es una legión de sinvergüenzas, y atrás de ellos unos liberales que son como Alí Babá y sus 40 soqueteros, que hacen de nuestro país un hazmerreír de estos políticos sinvergüenzas de un narcotraficante vinculado hasta el tuétano y que le cortaron la cara porque justamente estaba en ese envoltorio Horacio Cartes, que trae a colación a su talibán José Ortiz, que sabe de mucho y tuvo mucha participación, según las fuentes, en la muerte de Rodrigo Quintana.
Entonces no sé más dónde le duele hoy en día al ciudadano paraguayo: si es en la política, si es en el bolsillo o si es el maltrato, porque el Estado en nuestro país expiró hace tiempo. Es solo para algunos que están manipulando cómo hacer la reelección, porque no se contentaron con lo que ya afanaron y quieren seguir enriqueciéndose en forma irregular.
¡Y Don Pedro que se meta su perro en la raya! Porque no fueron simplemente héroes de su país, fueron los sanguinarios que violaron —a pesar de que Don Pedro era marica según la historia—, ultrajaban mujeres, decapitaban criaturas. Y después dicen que Brasil, que Argentina… y también Uruguay no se escapa de esta triste realidad. Amén.
En síntesis, somos el bobo de la corte de estos supuestos hermanos, los Caínes.

