INTERNACIONALES (Policiales por Charly Friendz) Una joven paraguaya habría simulado su propio secuestro y exigido entre G. 80 y 100 millones a sus familiares como supuesto rescate. El caso fue denunciado ante la Unidad Antisecuestro de Santa Rosa del Aguaray. Casos como este se volvieron rutinarios entre jóvenes y jovencitas, cuando tienen un convivio de amigos fuera de cuestión que se pasan articulando sus teléfonos celulares, haciendo tiktok, haciendo pasar el tiempo con dibujitos, jueguitos, anomalías sexuales y hasta existen movimientos suburbanos conocidos como emos, patricinhas, hippies, rockeros, las tóxicas, las egocéntricas, las jejapolas, las chilitakus y otros que convierten en su mente a un jardín de imaginación y buscan de una manera u otra sacar ventaja de donde fuerte para poder vanagloriarse ante la sociedad, mostrar que su teléfono es iphone que su bombachita es de kalua, de seda o de algodón, que ella es la nena del jet set y es allí donde aparece el mal buscando ese dinero donde no hay en la faltriquera porque no trabaja porque no tienen ninguna profesión. Y ahí nace la duda de “cómo hago dinero?”
Y ahí nace la idea de fraguar un secuestro para recaudar ya sea como sea, es lo que esta señorita fulana de tal oriunda de Santa Rosa del Aguaray preparo el golpe contra su propia familia
La investigación comenzó cuando un familiar radicado en España alertó a las autoridades locales sobre la desaparición y cautiverio de la joven. Mediante la aplicación de mensajería WhatsApp, los denunciantes recibieron un perturbador material audiovisual donde se exigía una millonaria suma en efectivo. Los criminales intentaron desviar la atención mencionando al autodenominado EPP para infundir temor y presionar un pago rápido. Y seguramente era el entorno de esta jovencita que erna unos cuantos faloperoos, pero para poner conmocion ante la sociedad dicen “wer´ñan del epp?” y de ewt amanera cauwar máws pánico en la familia. No obstante, las inconsistencias detectadas desde el primer momento encendieron las alertas del Departamento Antisecuestro de la Policía Nacional.
Tras un rápido despliegue tecnológico y de campo, los agentes lograron ubicar el escondite en la tranquila ciudad de Atyrá. Al ingresar a la propiedad mediante una orden judicial de allanamiento, los intervinientes constataron que la supuesta rehén gozaba de perfecta salud. La joven se encontraba descansando y compartiendo un momento ameno con un hombre que habría conocido recientemente a través de plataformas virtuales. Las evidencias halladas en la escena descartaron por completo el peligro real y confirmaron las sospechas de un elaborado autosecuestro.
Y este es el fin de este mamotreto, no fue secuestro sino que fue “viní vidí pinchí”
Como posible móvil del delito, los investigadores manejan la hipótesis de que la joven quedó profundamente inconforme tras una venta inmobiliaria familiar. Al parecer, pretendía apropiarse de una porción importante de esos recursos económicos mediante esta maniobra fraudulenta y extorsiva. Ahora, el Ministerio Público deberá avanzar firmemente con las diligencias procesales para esclarecer formalmente las responsabilidades penales de los detenidos. Este tipo de actos, además de movilizar innecesariamente los recursos de seguridad, conlleva graves consecuencias legales para quienes participan en ellos.
