CIUDAD DEL ESTE (Reflexiones por Charly Friendz) Es usted esa mujer que no necesita pronunciar una palabra para despertar todo aquello que uno intenta mantener en silencio. Es usted la delicadeza de una mirada que baja lentamente, como si escondiera un secreto; la curva de una sonrisa que invita sin prometer; la piel dibujada por la tibieza de la luz y ese cuerpo que parece haber sido creado para que la poesía encontrara dónde quedarse.
Hay en usted una sensualidad que no grita, sino que susurra: se desliza en la mirada, se adivina en cada movimiento y se queda suspendida en el aire como una fragancia imposible de olvidar. Yo la miro intentando encontrar palabras que estén a la altura de tanta belleza, pero las palabras se me quedan pequeñas. Porque usted no es solamente hermosa, usted provoca emociones; despierta ese deseo profundo de acercarse, de perderse en su presencia y de descubrir lentamente la mujer que habita detrás de esa mirada serena y de esa aparente inocencia.
Hay algo en usted que me desarma: su elegancia, su feminidad y la forma en que parece conocer el poder de su propia belleza sin necesidad de exhibirlo. Y entonces comprendo que la pasión no siempre necesita tocar para existir; a veces basta una mirada, una cercanía, un silencio compartido. A veces basta usted para que un hombre recuerde que todavía existen mujeres capaces de convertir el deseo en poesía y la poesía en fuego.
Es usted la tentación que no quiero vencer, el pensamiento que regresa cuando cae la noche, la musa que despierta mis versos y ese hermoso peligro del que, sinceramente, no quisiera salvarme jamás.
