CIUDAD DEL ESTE (Comercio internacional por Charly Friendz) En una jornada que marca un hito sin precedentes para el comercio exterior de nuestro país, se concretó oficialmente en Taiwán la apertura del primer contenedor de carne de pollo paraguaya comercializada por la firma Granja Avícola La Blanca S.A., a través de su emblemática marca Pechugón. Este importante avance para la industria pecuaria nacional se logra tras un riguroso proceso de homologación y habilitación sanitaria otorgado por las autoridades taiwandesas, abriendo las puertas de un mercado altamente competitivo y exigente a la producción avícola local. La exitosa concreción de esta primera carga representa no solo un enorme salto cualitativo para la empresa exportadora, sino también la consolidación de un esfuerzo mancomunado entre el sector público y el privado que busca posicionar los alimentos paraguayos en las principales perchas del mundo. El cargamento inaugural enviado al archipiélago asiático comprende un volumen inicial de 150 toneladas de carne de ave, con sólidas proyecciones comerciales de escalar progresivamente hasta alcanzar las 500 toneladas mensuales en el mediano plazo.
Este histórico logro comercial fue posible mediante un trabajo profundamente articulado entre las autoridades sanitarias de ambas naciones, un intenso despliegue diplomático y la constante inversión del sector productivo privado. Dentro de este esquema de cooperación bilateral, se resalta especialmente las gestiones realizadas por el exembajador de Taiwán en Paraguay, José Han, cuya labor diplomática fue clave para estrechar los lazos comerciales y agilizar los trámites correspondientes para la apertura de este importante nicho exportador.
En el plano técnico e institucional, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) desempeñó un rol crucial y determinante durante todo el proceso de auditoría y negociación técnica. La institución sanitaria estatal garantizó el cumplimiento de los más elevados estándares de inocuidad y bioseguridad requeridos por las normativas taiwandesas, asegurando así la certificación de calidad que hoy le permite al pollo paraguayo competir internacionalmente.
Con la llegada de este primer embarque, Paraguay da un paso estratégico hacia la diversificación de sus mercados de exportación, fortalece la cadena de valor de la producción nacional, genera un impacto positivo en el empleo local y consolida su posición como un proveedor confiable de alimentos de alta calidad en el mapa del comercio internacional.


