María Fernanda, asesinada en mayo del 2025
CORONEL OVIEDO (Judiciales, Policiales, por Carlos Roa) Es como mirarnos al espejo y vernos con un barrito o la cara toda moretonada después de un accidente lo que refleja la desidia de la justicia en nuestro país. En el caso de María Fernanda, un doble homicidio —porque esta jovencita llevaba en su vientre un feto que tal vez podría ser una de las joyas de su vida—, cometido por un malcriado jovenzuelo, Bernardo Silva, que es el principal autor. Todo esto en complicidad con una amiga que se postulaba para estudiar medicina; además, sus padres y sus suegros de la otra relación también se comenta que fueron artífices de esta tragedia ocurrida en Coronel Oviedo.
Hoy día sabemos la condena: 10 años para la amiga que dio ideas para que este tipo insignificante de la sociedad ovetense cometa un horrendo crimen en compañía de personas cercanas. Según voces en off, este tenía una relación clandestina con María Fernanda donde dejó huellas, y los padres de este cachafas asesino —y no sé cuántos epítetos caben por lo que hizo— no aceptaban que María Fernanda tuviera un hijo de esta relación porque decían que era de familia humilde y de pocos recursos. ¡Y ese fue el motivo para que la justicia haga lo que quiera!
La pregunta para los ciudadanos ovetenses y paraguayos es: si cometieron un horrendo crimen, ¿la condena es suavecita? Es como si fuese ir de visita a Tacumbú o a donde fuere, lo que incentiva a cualquier ser humano con malos pensamientos a matar. No importa si es su propia mujer, sus hijos o sus padres, si total la condena se compra nomás luego en los tribunales de este país. Los padres de María Fernanda, indignados, declararon en varios medios de la capital. Dijo el padre: «Ambyasy, oñecondena sa’ieterei les mató a mi hija y a mi posible nieto o nieta, ¡doble homicidio!». Y se cuenta que algunos conocidos de so’o apu’a, el senador sinvergüenza que se hace pasar por el chuchi, estarían involucrados en la desaparición de pruebas que había en los lugares vinculados al hecho.
¿Cómo le podemos indicar, decir o enseñar a nuestros hijos qué es hacer lo bueno y qué es hacer lo malo si todo el día miran la televisión, escuchan la radio, leen el periódico y solo ven cosas horrendas donde matan a cualquiera y ni siquiera van presos, dependiendo de quién es el hijo? Se sabe todo y aun así la condena es irrisoria.
Los iscariotes de la Justicia, el Tribunal de sentencias estuvo conformado por Luis Ovelar, presidente del tribunal, Andrea Riquelme miembro, y Víctor Vera, miembro
Obs: Vean las condenas
- Mikhaela Rolón: Fue condenada a 10 años de cárcel, pena que cumplirá en el penal Complejo de Mujeres. Fue hallada culpable de instigación a cometer feminicidio. Tendrá su pena compurgada el 3 de junio de 2035, según el presidente del Tribunal de Sentencia, Luis Ovelar.

- Franco Antonio Acosta: Propietario de la farmacia que proveyó los abortivos, fue condenado a cinco años de pena privativa de libertad por tentativa de aborto y frustración de la persecución y ejecución penal. Proveyó información y fármacos abortivos al autor de la muerte de Mafe y estaba en pleno conocimiento del uso de esos fármacos.
- Armando Silva y Karent Villar: Padres del supuesto autor, fueron condenados a cuatro años y medio de prisión por simulación de hecho punible y exposición al peligro en el tránsito terrestre, tras denunciar la falsa desaparición de su hijo mientras mantenían contacto con él.
- Ricardo Andrés Villamayor: Suegro del principal sospechoso y padre de la novia oficial de Bernardo Silva, fue condenado a 3 años de prisión por trasladar y ocultar al presunto feminicida en varias propiedades entre el 30 y el 31 de mayo de 2025. También escondió la motocicleta usada en el delito.
El asesino
Por su parte, el principal sospechoso de cometer el crimen, Bernardo Silva, tiene un juicio paralelo, ya que al momento del hecho era menor de edad. El joven está acusado de feminicidio y aborto en grado de tentativa. El proceso concluiría en un mes.
Hechos
En marzo de 2025, María Fernanda comenzó a sospechar del embarazo. A principios de abril, ella y el novio fueron al hospital a hacerse una prueba que confirmó la gestación. Desde entonces comenzaron a discutir y a distanciarse, ya que el joven quería que Mafe abortara, pero ella se negó.
Ya habían pasado tres meses hasta que un día, según una testigo, acordaron encontrarse para decidir qué hacer, pero desde entonces no supieron más de ella, pues el crimen ya se había cometido.
La autopsia reveló que María Fernanda murió por un traumatismo craneoencefálico a causa de un golpe contundente, y se descarta que haya sido quemada viva.
Además, hallaron lesiones en el cuello uterino hechas con una pinza, pero el aborto no se consumó, pues el feto estaba intacto con 14 semanas de gestación.





