CIUDAD DEL ESTE (Curiosidades por Charly Friendz) Cuando te quedas sin palabras al hablar con una mujer, el problema real casi nunca es que seas tímido o que te falte carisma. Lo que sucede en realidad es que intentas conversar usando exactamente la misma lógica aburrida que aplicas con tus amigos. Con los cuates o compañeros de trabajo todo sigue una línea recta basada en datos lógicos y directos. En cambio, cuando interactúas con una mujer necesitas activar la emoción, cambiar de tema con agilidad y jugar.
Nadie logra despertar interés dando una charla formal o pareciendo una aburrida entrevista de trabajo con preguntas de cuestionario. En lugar de interrogarla sobre lo que hace o preguntarle su opinión sobre temas complejos, lo mejor es decir algo impredecible. Puedes bromear con su ropa, su actitud o cualquier detalle absurdo que la saque por completo de su rutina mental. Se trata de generar una montaña rusa de sensaciones donde la risa y el juego reemplacen a la rigidez.
Cuando dejas de preocuparte por sonar sumamente interesante y te enfocas simplemente en pasar un buen rato, el bloqueo mental desaparece de inmediato. Al cambiar la estructura seria por un tono divertido, desenfadado y muy juguetón, empiezas a generar atracción real sin esfuerzo. De esta manera transformas una conversación común en un momento entretenido que fluye con total naturalidad para ambos.
