Ministra del MOPC Claudia Centurión
NACIONALES (realidad Fatídica por Carlos Roa En este trágico accidente ocurrido días pasados en el kilómetro 45 de la Ruta PY02, específicamente en la conocida y peligrosa bajada del cerro Caacupé, en la zona denominada Pedrozo, ubicada en el municipio de Ypacaraí, departamento Central. Este tramo es tristemente célebre por la alta frecuencia de siniestros viales graves causados por vehículos de gran porte que pierden los frenos durante el descenso del cerro. Hasta el momento no se sabe el culpable o los culpables de este desenlace, y por qué siempre ahí ocurre este tipo de accidentes.
Aquí están involucrados tanto la ministra del MOPC, Ing. Claudia Centurión; el director de DINATRAN, Luis González; como así también Éver Zárate, jefe de Control de Peso de Vehículos y Dirección de Velocidad a nivel de comités técnicos e interinstitucionales del MOPC. Ángel Vera se desempeña como jefe de Supervisión de Control y jefe de área del Departamento de Control de Peso de Vehículos (DCPV), encargado del monitoreo tecnológico cruzado y la operatividad directa de los puestos de pesaje. Ambos responden de manera directa a la máxima autoridad del ministerio, la ministra Claudia Centurión.
Luis González Presidente DINATRAN
Cada una de estas personas nombradas tiene su grado de responsabilidad en este trágico episodio ocurrido en la ruta PY02. La ministra, que da vuelta y vuelta como calesita de fiestas patronales y no hace nada, o sea que es más considerada como muñeca de calesita. Los que tienen que hacer los controles de carga y velocidad no lo hacen, y en las básculas, los controles de peso son un festival de corrupción donde están por algunos lugares, pero todo el año pasan vehículos con sobrecargas, aunque según las fuentes estos ya están arreglados y entonces pueden pasar tranquilamente. El que controla mira hacia la derecha, apaga gua’u o dice que hubo un corte y vuelve a prender para los controles indicados. Todas estas instituciones gubernamentales hacen y deshacen, ya están preparadas para cualquier cosa y después argumentar, sacar dinero; es como la ANDE, piden presupuesto, quieren plata, les dan plata y tercerizan ndaje, esa es la mayor tanga de defensa que estos caraduras usan.
Por último, el conductor: el conductor que sabía que tenía un camión que no estaba en buenas condiciones, pero igual sobrepasó la carga, lo que hizo que cuando llegó a la pendiente los frenos no le respondieran porque no tenía vacío y la zapata del freno no hacía el trabajo de atajar el tractocamión, y que no tuvo otra opción que estar al mando de un aprendiz que ni siquiera supo usar las rampas de seguridad que se encuentran en el camino. Este cargaba ladrillos y más ladrillos. Cuando se le consultó al director de DINATRAN cuántos kilos tenía el camión, no supo responder; cuántos ladrillos, tampoco supo responder. Supongamos que cada ladrillo tiene un peso de dos kilos y traía veinte mil ladrillos, ¿cuánto suma? Serían cuarenta mil kilos, cuarenta toneladas. Según información oficial, el camión tenía capacidad para 16 toneladas y media y se encontraba sobrepasado de peso, lo cual hizo que en la pendiente los frenos no funcionasen. Entonces, leyendo y mirando por todos los puntos, ¿quiénes son los culpables de este crimen?
Lo más triste de esta comedia gubernamental es que salen a buscar epítetos para poder calificar que ellos son inocentes, que la ocasión hizo al ladrón en esta oportunidad; tanto Claudia como Luis, Éver y Ángel no saben nada, ocurrió por ocurrir nomás, total a ellos no les importa más que trabajar en sus lugares, cobrar y llenarse los bolsillos con los arreglos de las sobrecargas y decir que las básculas son con tecnología de punta ndaje.
¿Dónde están los parlamentarios que fueron y que salieron a hacer manifestación para que se los cambie a todas estas marionetas que tenemos en el MOPC y DINATRAN, ¿dónde están? Pero cuando se trata de votos, ahí sí están, con sus falsas promesas o sus trato apu’a!


