DESMINTIENDO MITOS VAGINALES: FLUJO, INFECCIONES Y MENSTRUACIÓN

CIUDAD DEL ESTE (Salud por Charly Friendz) El flujo normal es transparente o blanco, pudiendo tornarse ligeramente amarillo al secarse en la ropa interior, con variaciones en cantidad según el momento del ciclo. A mitad del mes se vuelve más claro y resbaloso, mientras que antes de la regla adquiere una consistencia más espesa y un aroma suave que no representa mal olor. Comprender estas variaciones evita alarmas innecesarias ante procesos que son totalmente fisiológicos. Sin embargo, es vital aprender a diferenciar estas secreciones habituales de los síntomas que realmente requieren atención profesional.

Existen señales claras de infección que no deben ignorarse, como el picor, el ardor, el mal olor y los cambios notables en la coloración o textura. Las secreciones blancas y grumosas similares a la leche cortada con fuerte comezón suelen indicar hongos, mientras que los fluidos aguados con olor a pescado apuntan a la vaginosis bacteriana. Por su parte, los flujos amarillentos o verdosos y espumosos advierten posibles infecciones de transmisión sexual que exigen tratamiento en pareja. Ante cualquiera de estos cuadros, o si se presentan dolores abdominales y fiebre, la consulta médica es obligatoria.

Jamás se debe realizar lavados internos con agua, jabón, vinagre o remedios caseros, ya que destruyen las bacterias buenas que protegen naturalmente la zona íntima. La higiene externa debe limitarse exclusivamente a agua y, de preferencia, un jabón suave sin perfumes, evitando desodorantes, talcos o toallitas perfumadas. Asimismo, la automedicación con óvulos o cremas farmacéuticas puede empeorar el problema al enmascarar los síntomas reales. El uso de ropa interior de algodón y evitar prendas húmedas son hábitos sencillos que ayudan a prevenir complicaciones recurrentes.

 

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