CIUDAD DEL ESTE (Curiosidades por El Avispón) El fluido seminal no solo transporta células reproductivas: también contiene sustancias como melatonina, oxitocina y serotonina, que al entrar en contacto con las mucosas pueden enviar señales de relajación al cerebro. Este “cóctel químico” favorece un estado de calma y descanso, lo que explica por qué muchas personas experimentan un sueño más profundo tras la actividad sexual.
Además, el semen incluye trazas de hormonas que ayudan a reducir el cortisol, la hormona del estrés. Esta absorción hormonal contribuye a que el sistema nervioso pase del estado de alerta al modo de recuperación, generando un efecto ansiolítico natural. Por ello, el sueño post-coital suele ser más reparador y con menor carga de tensión emocional.
La liberación de endorfinas durante el clímax, sumada a la química del fluido, crea un ambiente propicio para la regeneración celular y el fortalecimiento del vínculo emocional. Sin embargo, estos efectos varían según la sensibilidad de cada persona y no deben considerarse un tratamiento para el insomnio. Es importante recordar que el sexo sin protección implica riesgos de infecciones y embarazos no deseados, por lo que la salud sexual responsable sigue siendo prioritaria.
