CIUDAD DEL ESTE (Realidad Fatídica por El Avispón) El polémico caso de los carteles: realmente muchas cosas no cuadran en esta cuestión, donde muchos brasileños de bienes y otros de males vinculados al “Lulismo” son los más sospechosos de que uno de sus secuaces haya cometido este acto xenofóbico. En él se ve la imagen del expresidente, ahora preso gracias a la obra de un descabellado Lula que piensa que es la palomita blanca del Brasil, pero es uno de los grandes sinvergüenzas de América del Sur que tiene muchas cosas que contar y que pagar. Sin embargo, como dicen y utilizan la fuerza de los estados de gobierno, todavía está en el curul presidencial.
Los carteles distribuidos desde la cabecera del puente hasta la capital, la mayoría de ellos, son utilizados por políticos o pseudopolíticos que acompañan a las autoridades de turno. No podemos dejar de lado que la zona primaria de aduanas también tiene carteles que son pagados por los dueños de casas comerciales a la gente de Puertos, quienes supuestamente alegan que el dinero recibido es para limpiar la casa. Mientras tanto, uno va al baño y otros lugares y es un asco. Hoy, por lo menos, hay algunos arreglos, pero no como se debe hacer ni como corresponde.
Por el polo centro de CDE, uno puede ver que incluso encandilan por la noche los leds agigantados con propagandas y propagandas, pagadas en su mayoría por extranjeros que viven de forma irregular: brasileños, chinos, árabes, que utilizan a Ciudad del Este como el porvenir de sus faltriqueras. Y es muy cierto, porque el Estado paraguayo no tiene nombre, no tiene padre ni mucho menos responsabilidad con sus conciudadanos. Estas aristas hacen que extranjeros vengan a aprovecharse de una u otra manera.
Cuando ocurre uno de estos hechos, algunos brasileños salen a decir “ay, amamos el Paraguay”, pero yo conozco muchos, como Joan, que llaman a las mujeres paraguayas “hijas de putas, bandidas” y vienen a sacar dinero como naranjeros en CDE. Después salen a balbucear “uyuyuy”. Lo cierto y lo concreto es que, para este caos, se deben tomar las cosas como corresponde y castigar a los culpables, no permitir que los culpables salgan a decir “ay, me hackearon”. No pueden tener un elemento de esta magnitud y no contar con un código de seguridad totalmente estricto. Veremos cómo termina este caso, donde, cuando se descubra la realidad, se verá que la mayoría de los carteles en Paraguay no abonan, y si abonan a la MOPC, estos se hacen de ñembo ha ho’upái la plata, o ellos mismos luego autorizaron porque les llegó algo bajo la mesa.
ATENTIS ciudadanos paraguayos, esto no puede volver a ocurrir.
OBSERVACIÓN: Según datos de fuentes fidedignas de este medio, este es el sistema: tal vez la MOPC no esté vinculada de forma directa, pero dicen que el intendente actual, Dani Mujica, estaría involucrado hasta el tuétano, cobrando a los empresarios 50 mil dólares. Los carteles no tienen resolución, pero sí protección. Ahora tienen que devolver toda la plata que cobraron por las publicidades en esa zona, donde también están involucrados concejales, cobrando 20, 30 y hasta 50 mil dólares.

