CIUDAD DEL ESTE (Policiales, por redacción) El operativo “Sigilo” en la cárcel de Minga Guazú marcó un fuerte golpe de control penitenciario: más de 100 efectivos participaron en la requisa de todas las celdas y áreas comunes, incautando armas blancas, drogas y celulares. Además, se anunció el cambio de director, con la designación del general Saúl Salinas para encabezar un proceso de reforma penitenciaria.
El procedimiento comenzó a la medianoche y se extendió hasta las primeras horas de la mañana, bajo estricta reserva para evitar filtraciones. Aunque se esperaba encontrar gran cantidad de celulares, finalmente solo se hallaron dos, junto con armas blancas y otros objetos prohibidos. La requisa incluyó talleres, aulas, cocina, lavandería y áreas administrativas, mostrando la magnitud del operativo. Según el viceministro Rubén Maciel, este tipo de acciones se repetirán periódicamente en función de la información de inteligencia disponible.
La designación del general Saúl Salinas como nuevo director del Centro de Reinserción Social de Minga Guazú busca dar un giro en la gestión penitenciaria. Con experiencia en las Fuerzas Armadas y perfil técnico en mando operativo, su misión será avanzar en la reforma del sistema carcelario, un desafío clave en un contexto de sobrepoblación y presencia de grupos criminales dentro de los penales. El Ministerio de Justicia destacó que el cambio de liderazgo apunta a fortalecer la disciplina y la seguridad interna.
El operativo también refleja la necesidad de reforzar la política criminal en Paraguay, donde los penales han sido señalados como centros de coordinación de actividades ilícitas. La incautación de drogas y armas confirma la persistencia de estos problemas, mientras que la estrategia de “sigilo” busca recuperar el control institucional. La continuidad de estas acciones será determinante para evaluar si las reformas logran reducir la influencia del crimen organizado en las cárceles
