CIUDAD DEL ESTE (Curiosidades por Charly Friendz) Ser zurdo siempre fue visto como algo diferente, en muchas culturas incluso como algo que había que corregir. Hoy la neurociencia sabe que la diferencia es real, está en el cerebro, y no tiene nada de defecto.
En el 98 por ciento de los diestros, el hemisferio izquierdo del cerebro es el dominante. Allí se concentran principalmente el lenguaje, el habla, el control del movimiento del lado derecho del cuerpo y el procesamiento lógico secuencial. El hemisferio derecho maneja la creatividad, el reconocimiento espacial y el procesamiento emocional, pero con menor protagonismo en las funciones cotidianas.
En los zurdos, ese mapa es diferente. Solo el 70 por ciento tiene el lenguaje concentrado en el hemisferio derecho como espejo del diestro. El 15 por ciento lo tiene en el izquierdo igual que los diestros. Y el 15 por ciento restante tiene el lenguaje distribuido en ambos hemisferios simultáneamente, algo rarísimo en diestros. Esta mayor variabilidad indica que el cerebro zurdo es neurológicamente más flexible en su organización.
Lo más documentado sobre el cerebro zurdo es el tamaño y actividad del cuerpo calloso, que es el puente de fibras nerviosas que conecta los dos hemisferios. En personas zurdas ese puente es en promedio más grueso y más activo que en diestros, lo que significa una comunicación más intensa entre las dos mitades del cerebro. Eso se relaciona con mayor capacidad para integrar información de ambos hemisferios al mismo tiempo, una ventaja en tareas que requieren pensamiento divergente, creatividad aplicada y procesamiento simultáneo de información visual y verbal.
Solo el 10 por ciento de la población mundial es zurda. Es una minoría con una arquitectura cerebral que la ciencia sigue estudiando con fascinación creciente.
El cerebro zurdo no está al revés. Está más comunicado consigo mismo.
La lateralidad cerebral es un espectro, no una división absoluta. Ninguna característica neurológica hace a una persona mejor o peor en ninguna función. Este contenido es informativo y no establece jerarquías de capacidad.
