Primera Parte
NACIONALES(Corrupción – por Carlos Roa) Lo que realmente ocurría, ocurre y ocurrirá en nuestro país tratándose de la salud es lo que a continuación van a leer: donde siempre se utilizó la plata del asegurado para que los políticos aseguren su banca, aseguren el sueldo, aseguren sus compras, sus viajes de lujo e incluso para ganar alguna que otra elección para ingresar en algún curul donde puedan levantar la mano, apoyar un proyecto y sacar su diferencia pecuniaria. En este caso se habla de muchos presidentes que ya pasaron y del propio actual, que sacó plata prestada del IPS, la invirtió en el banco donde era el dueño —después ya no era más el dueño— y un sinfín de mecanismos que hacen que la impunidad en nuestro país sea florida para aquellos que cometen cualquier tipo de delito en nuestro querido Paraguay.
Lo más lamentable de todo es que también hay muchos patrones que les descuentan a sus funcionarios el valor equivalente al IPS, pero se olvidan de que tienen que ir a depositarlo, o tal vez por el tráfico muy fluido no llegaron a tiempo, y el asegurado llega a los hospitales o al propio IPS con un mba’asy crónico. Ahí las enfermeras de mal humor o las recepcionistas le dicen «eju ko’ẽro» si tiene suerte, pero generalmente es «eju de aquí a cinco meses, ya oĩtama la pohã». Aparte de eso, los médicos de ciertas especialidades no están porque fueron de vacaciones, pero sí hay muchos asesores que todo el día marcan tarjeta, y a veces el asegurado tiene que programar cuándo se va a enfermar y de qué se va a enfermar para poder tratar de paliar esa dolencia.
El Instituto de Previsión Social fue convertido en un cajero político por expresidentes y directores corruptos. Se robaron la salud, las medicinas y la dignidad de los asegurados. Hoy no basta con discursos ni con subastas de inmuebles: se necesita embargar los bienes saqueados de inmediato.
LO QUE REVELA EL SAQUEO:
- Impunidad descarada: los responsables siguen libres, disfrutando de lo robado.
- Patrimonio ciudadano: cada guaraní faltante es un derecho negado en hospitales y farmacias.
- Urgencia nacional: sin recuperar lo robado, el IPS seguirá siendo un botín político.
- Justicia pendiente: embargar bienes es devolver dignidad; no hacerlo es perpetuar la corrupción.
EL NUEVO GOLPE: FRETES Y EL SEGURO OBLIGATORIO Mientras tanto, el Dr. Fretes propone un seguro obligatorio de G. 300.000 al año para motos y autos.
¿El impacto? Una carga brutal sobre los trabajadores informales, que dependen de sus motos para sobrevivir. En vez de recuperar lo robado del IPS, se busca sacar más del bolsillo del pueblo.
El pueblo no necesita más impuestos disfrazados, necesita justicia real: EMBARGO YA. Cada día que pasa sin recuperar lo robado es un día más de sufrimiento para los asegurados.
La salud no se negocia, se defiende. El IPS no es una vaca para buitres, es el derecho de los trabajadores. Y la moto del trabajador no debe ser castigada con impuestos, sino protegida como herramienta de sustento.
