CIUDAD DEL ESTE (Ciencia y Salud por Charly Friendz) El humor vítreo es una sustancia que ocupa el 80% del interior del ojo y evita que colapse. No se trata de agua simple, sino de un gel transparente y viscoso parecido a la clara de huevo. Este gel está compuesto en un 99% por agua y un 1% por colágeno y ácido hialurónico, formando una red estable que atrapa las moléculas de agua y mantiene la transparencia. Gracias a esta estructura, la luz viaja sin distorsiones desde la pupila hasta la retina, permitiendo una visión clara. Además, funciona como amortiguador hidráulico, protegiendo las delicadas estructuras internas del ojo frente a impactos y movimientos bruscos.
El humor vítreo cumple funciones esenciales: mantiene la presión intraocular estable, conserva la forma esférica del ojo y presiona suavemente la retina contra el fondo ocular para asegurar su contacto con los vasos sanguíneos. Sin embargo, con el paso del tiempo puede degradarse. Este proceso, llamado licuefacción, convierte el gel en líquido y rompe la red de colágeno. Como consecuencia aparecen las miodesopsias, conocidas como “moscas volantes”, que son sombras proyectadas por los grumos de colágeno. En casos más graves, el desprendimiento del vítreo puede tirar de la retina y desgarrarla, provocando pérdida de visión si no se trata de inmediato.
Cuidar el humor vítreo es fundamental porque no se regenera de manera natural. Mantener una buena hidratación ayuda a conservar su densidad y retrasar la licuefacción. Es importante vigilar la aparición de destellos de luz, ya que pueden indicar tracción sobre la retina y requieren atención médica urgente. También se recomienda proteger los ojos de impactos, especialmente en deportes de contacto. En situaciones extremas, como infecciones o sangrados, se recurre a la vitrectomía, una cirugía en la que se extrae el humor vítreo y se reemplaza temporalmente con gas o silicona médica para evitar el colapso ocular.
